Esta reseña también se podría titular “Jindama o una obra faraónica en pleno Cádiz”. Detrás de tan sugestivo título (jindama significa “miedo”), nos encontramos con un grupo de jóvenes gaditanos, que ni cortos ni perezosos y con una ayuda mínima de la Diputación de Cádiz (con la que se compraron una cámara), se han embarcado en el ambicioso proyecto de realizar una serie para internet. Y de realizarla además bien. Como cabeza visible de esta obra, José Manuel Prada, que no sólo es el director y guionista, sino asimismo el compositor de la BSO.
Aunque aún es pronto para hablar largo y tendido de la producción (hasta ahora sólo se han subido tres webisodios y esperamos con ansiedad los siguientes), ya podemos desvelar algunos aspectos. Coincidiendo con el bicentenario de la “Pepa” (o la constitución liberal de 1812, proclamada en Cádiz y uno de los momentos más importantes de la historia de España), nuestros aguerridos cineastas han planteado una intriga con tintes históricos, que se inicia hace 200 años y se resuelve en 2012. Estas líneas maestras ya indican en primer lugar un sabio aprovechamiento de las circunstancias naturales que ofrece nuestro país y que en general nuestra industria oficial desprecia. A saber, los escenarios que proporciona España y lo sofisticado de nuestra historia, llena de tantos pasajes dramatizables. Y aunque por el momento no hemos visto nada de Cádiz, estoy segura de que Prada y compañía no desperdiciaran la ocasión de enseñarnos su bellísima ciudad, que tan bien se podría convertir en un icono (como tantas otras urbes españolas) y de lo que nadie se ha ocupado hasta el momento en nuestro cine.
Siendo como es una intriga (aunque no sé por dónde va a ir la trama, algo me malicio y da mucho repelús), seguro que les llamará la atención el que los personajes conserven su acento gaditano en vez de optar por uno más neutro. Si bien esto más los modismos pueden hacer imperceptiblemente más difícil la comprensión, confiere al conjunto una dosis de realismo y cercanía que sin lugar a dudas encaja con el espíritu de internet. Y es que una de las intenciones básicas de “Jindama” es dar una visión diferente de los gaditanos, más allá del gracioso con el que el espectador español se ve bombardeado diariamente. Y a mí me encanta el proyecto y me parecería muy meritorio que cuando pensásemos en Cádiz, pensásemos en los padres del liberalismo español (entre otras cosas) y no exclusivamente en un señor diciendo “Ese que va por la calle…”. Que aunque tiene que haber de todo, lo primero brilla por su ausencia. Claro que seguro que gracias a José Manuel Prada y a Enrique Medina, el co-creador de la serie, a lo mejor a partir de hora Cádiz empezará a tener resonancias más bien apocalípticas. Muy bien, sin olvidar el pasado pero mirando al futuro. Metafóricamente hablando.
No les quiero contar mucho (les anticipo que se trata de un oscuro secreto escondido bajo el suelo de la tacita de plata) pero que sepan que por el momento ya hemos conocido al héroe desplazado que no encuentra su lugar en el mundo contemporáneo (y más concretamente en la citada ciudad, donde está muy localizada y delimitada la trama). No te preocupes, Alex, no te preocupes. Ya te “realizarás” desvelando los misterios de este “thriller” y ejerciendo además de héroe de acción. No me digan que no apetece un héroe de acción gaditano.
Pues nada, espero se den una vuelta por “Jindama” y que les guste. Proyectos como estos son los que están catalizando la explosión creativa horizontal y lo que nos asegura un mundo en el que haya contenidos para todos. ¡Mucha suerte a José Manuel Prada y a su equipo!
Jindama