Archivo de la categoría "Otros"

“Gran Torino” y la Redención

Miércoles, 25 de Marzo de 2009

Andamos un poco a vueltas con la redención en la última de Clint Eastwood, “Gran Torino”. Y hay un motivo por el que ser americano significa mucho más que haber nacido en un determinado territorio, como pasa con naciones mucho más antiguas. Y por lo que ser americano está revestido de cierto aparato ideológico que no necesariamente funciona en ninguna otra nación. Estados Unidos es el primer país del mundo que nace en torno a unas coordenadas políticas, y por ello mismo ha mostrado siempre esa gran capacidad para convertirse en un “melting pot” en el que todo el mundo cabe sin importar raza, credo y demás condicionantes. Como país nacido al calor de las ideas de la Ilustración y del liberalismo, el “americano” tiene una idea de la individualidad como ningún otro ciudadano del mundo. El lema del americano bien podría ser mucho más allá del “In God we trust”, “El buey suelto bien se lame”. Todo ese ideario sobre la supremacía del individuo por encima de ningún grupo o comunidad ha tenido unas consecuencias bien claras a nivel de organización como es el hecho de la preferencia por “el menor estado posible” y por lo tanto “la menor intervención posible”. No hace falta que se recuerde aquí el gran malestar que está generando en USA la actual intervención gubernamental para reciclar la economía, con llamadas incluso por parte de los ciudadanos a la desobediencia civil y a la insumisión fiscal. Así que el americano “de verdad” (literariamente expresado esto) es aquel que se identifica con el repudio por el aparato estatal, base sobre la que está construida el país. De su apoyo incondicional a la individualidad deriva dos consecuencias: la primera de ellas es que todo lo organizado grupalmente por fuerza ha de ser injusto con algún individuo, y lo que es peor, ese individuo puede ser él. La segunda es que, si bien de vez en cuando hay que dejar que las cosas se organicen grupalmente, uno tiene todo el derecho del mundo a reaccionar en su defensa, porque la propia defensa, en cualquier sentido, es un derecho inalienable. Recapitulando: por defecto, es muy posible que lo que hace el estado esté mal, y por lo tanto, los ciudadanos tienen que solucionarlo con su acción individual.

Esa era la idea que subyacía fundamentalmente tras la serie de “Harry el sucio”: las leyes pueden ser tremendamente injustas pues su medida no es el individuo, sino el grupo, y el individuo tiene que asegurar que se haga justicia. Y era esta una idea que era normalmente aceptada por el americano medio, pues sobre esos pilares se ha construido su nación. Ahora bien, ¿qué ha cambiado de “Harry el sucio” a “Gran Torino”? Fundamentalmente la desconfianza. La democracia se basa en la desconfianza, por eso tenemos tres poderes separados que se vigilan y se sancionan entre sí, porque no se fían. En “Gran Torino” ha desaparecido esa desconfianza, y de pronto, el prototipo de americano medio abandona su criterio al criterio del grupo, y en vez de partir de la idea de que el estado es injusto por naturaleza, empieza a confiar en él. Tanto y de tal manera, que un personaje que durante todo el metraje ha administrado la justicia por sí mismo, sin reparos a la hora de empuñar su arma contra cualquiera que le mancille el césped, al final de la película nos manda el mensaje de que el estado sí que es capaz de impartir una “justicia justa” y lo hace a través de la inmolación, enviándonos el sutil mensaje de que su conducta anterior, la de la desconfianza, debe sin lugar a dudas ser castigada, en este caso con la muerte.

Hay una gran diferencia entre una conducta anti-sistema y una conducta liberal, aunque ambas compartan la desconfianza en el estado. La primera desea destruir todo el sistema por defecto. La segunda parte de la base de que es justamente la desconfianza la que hace funcionar al sistema. En el último filme de Clint Eastwood, ni lo uno ni lo otro. El sistema es bueno, y todos aquellos que en algún momento hayan desconfiado de él, merecen morir. Puede que nos encontremos con el final de la insigne tradición de la narrativa americana del individuo enfrentado con el sistema. Adiós a tantos John Doe…

Hoy empieza la Seminci

Viernes, 24 de Octubre de 2008

Hoy, viernes 24 de octubre de 2008, comienza, señoras y señores, la 53ª edición de la “Seminci” de Valladolid, el festival de cine más famoso y de prestigio de Castilla y León y cuyo director no siempre anda fino con las cositas que dice.

La gala inaugural (suponemos que aquí la alfombra será marrón y de buena moqueta española para darle un toque de originalidad) supondrá un glamuroso despliegue de la magia del cine presentado por Jose Toledo y Jorge Sanz y cuyo colofón será la proyección de la película jordana “Captain Abu Raed”, que va de un conserje que se hace amigo de unos niños…

Hasta el 1 de noviembre habrá en Valladolid mucho cine de altura, Espiga de Honor a Elías Querejeta, ruedas de prensa de directores desconocidos que seguirán siendo desconocidos para siempre y mucho actor español hablando de lo mala que es el hambre en el mundo y la opresión.

Quedan ustedes informados.

Recomendación del día: “Bus stop”

Viernes, 24 de Octubre de 2008

Pasen, vean y disfruten:

[youtube 7AutjGX6D6Q nolink]

A finales de los 50, Marylin, al parecer harta de hacer siempre el mismo papel de rubia tonta, decidió irse a Nueva York, estudiarse bien el “Método” con Strasberg y ponerse a hacer cosas serias.

De esta época nació “Bus Stop”, de la que algunos dicen es el mejor papel de la rubia y que, desde luego, mérito aparte para la Monroe es una película como la copa de un pino en todos los sentidos. Dirige Joshua Logan (fíjense en el encuadre del  larguísimo primer plano) y coprotagoniza Don Murray como el paleto “Bo” Decker. Parecer ser que al actor Marylin le parecía una extraterrestre…

El corazón de la SGAE

Miércoles, 25 de Junio de 2008

La SGAE ha renunciado al 10% de recaudación en taquilla que la ley le otorga, por tratarse esta vez de una representación benéfica. Es el caso de la representación de “El avaro” de Molière que interpreta “Maliayo Teatro” y que se hace para recaudar fondos para restaurar el convento de las Clarisas en Villaviciosa, Asturias.

La cosa tuvo ahí su ten y contén, pero claro, siendo un caso tan notable y teniendo en cuenta que los herederos del autor de la versión que se pondrá en escena, José López Rubio, encantados cedían su parte del parné para contribuir a tan altruista causa, al final pues parece que la SGAE no aparecerá por allí con sus monos voladores.

Y es que las monjitas no ganan para disgustos pues hace poco sufrieron el robo de 8600 euros en el convento. ¿Comprarían algún disco duro o cd’s…?

Más pobres, menos cultos

Lunes, 18 de Junio de 2007

Dice la UCM que el público del cine español es de menor formación cultural y menor poder adquisitivo que el público del cine americano. Puede constituir esto una sorpresa para todos aquellos que hayan comulgado con las ruedas de molino con las que durante los últimos treinta años han intentado aleccionar a los espectadores patrios. Que si la cultura es de izquierdas, que si la cultura es minoritaria, que si la cultura es de esta manera o de la otra. Lo cierto es que todos aquellos más próximos a una definición más ortodoxa de cultura, o dicho de otra manera, todos aquellos cultos, no se verán para nada sobrecogidos por un dato que se mostraba como una evidencia en el 95% de las producciones nacionales.

Seguir leyendo