El tema de las faltas de ortografía
Viernes, 11 de Julio de 2008La lengua es un tesoro. El recipiente inmaterial que nos facilita conocer cómo pensaban nuestros antepasados. Si todas las lenguas son una delicada joya, el español más, que nos permite comunicarnos entre todos los españoles, con cuatrocientos millones de personas allén de nuestras fronteras y que además es la lengua en la que se han escrito algunos de los mayores monumentos literarios de la historia. Aunque la comunidad española sepa descodificar ciertos atajos y modismos, no es ciertamente igual de fácil para el resto de los habitantes del mundo que nos leen en esta lengua.
Las mayúsculas y las minúsculas dotan de significado ulterior a los términos. Que utilicemos la v o la b, la j o la g, la h o no h, nos habla de la biografía de cada palabra. Puntuar correctamente ordena nuestros pensamientos. Poner las tildes hace que siempre sepamos automáticamente cómo se pronuncia cada voz. Por respeto a lo mejor de nuestro patrimonio común, y por respeto a los lectores de esta página, rogamos por favor se escriba de manera inteligible, teniendo consideración por las reglas que hacen posible una comunicación clara e inmediata entre todos y que para eso exactamente están.
También rogamos se obvien mensajes insultantes hacia las personas que no saben aplicar estas reglas correctamente, que bastante desgracia tienen. El analfabetismo no se corrige a gritos sino con cariño y dando el mejor ejemplo:
La personas de tronío no cometen faltas de ortografía.
