Ya me lo decía él
Domingo, 28 de Diciembre de 2008Hace ya algún tiempo escribía yo una crítica sobre la película “Amén” de Costa-Gavras, alabando un filme que componía un “certero” retrato sobre la pasiva actuación del Vaticano en cuanto al exterminio nazi. Tiempo después recibí una consulta de un amable lector advirtiéndome que la obra de teatro en la que estaba basada la película formaba parte de una campaña de desprestigio y por ende, la creación de la leyenda negra de Pío XII. Aunque no me desdigo de nada de lo dicho en esa consulta, no me desdigo de los hechos, pues Pio XII bendijo los cañones de Mussolini y es verdad que el Vaticano se situó como neutral en el conflicto, sí que un artículo aparecido ayer en “El mundo” me hace replantearme toda nuestra percepción del asunto y en general me llena de pavor y espanto.
Ignacio García de Leániz Caprile, profesor de Factor Humano en la Empresa, revela en la Tribuna Libre de este periódico que la obra de teatro en que está basada la película, “El vicario” de Rolf Hochhuth, no fue más que un preciso plan del KGB para desprestigiar al Vaticano en Occidente/mundo libre. Como por aquí sabemos mucho de “leyendas negras” y sobre todo no somos ajenos al refinamiento en ingeniería mediática alcanzando en el siglo XX, porque lo sufrimos todos los días, no me queda más que alzar la vista al cielo y preguntarme, ¿qué es lo que realmente sabemos? Mis saludos cordiales a aquel lector y mi deseo para el año nuevo para todos ustedes, que estén atentos, que parece que sí que se puede engañar un millón de veces a un millón de personas.
El artículo de Ignacio García de Leániz Caprile íntegro, para su sofoco:

