Aunque quizá debería decir nueva escala, porque el sistema sigue siendo igual de vago e inútil.
Según Noticine, hoy mismo entra en vigor el nuevo estándar de calificación por edades de las películas que se estrenan en nuestro país. Hay dos novedades; la primera es la aparición de dos nuevas categorías intermedias, quedando así la escala en: Apta, n. r. m. 7 años, n. r. m. 12 años, n. r. m. 16 años, n. r. m. 18 años y película X.
La segunda novedad es la que a mí me produce escalofríos. Además de las etiquetas anteriores, el responsable de todo esto, el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), ha creado una nueva categoría: “Especialmente recomendada para la infancia”. Sí señores, en este eterno revival que es la moda, ya hemos vuelto a lo más rancio del franquismo de boina y sotana, rescatando las “Buenas lecturas”. Son películas especialmente recomendadas aquellas hechas específicamente para los niños y/o que “…transmitan valores pedagógicos y sociales específicamente dirigidos a la infancia –aunque no se descarten otros públicos–, que estimulen positivamente a la imaginación…“.
Los encargados de organizar la clasificación son los los diez miembros (cinco hombres y cinco mujeres) que en principio nombrará a dedo el ICAA, sin que haya un criterio claro de selección.
La única de estas calificaciones con carácter restrictivo es la de “Película X”; los criterios de selección son:
“Recibirán esta calificación aquellas películas de contenido pornográfico explícito, reiterativo o detallado visualmente a lo largo de todo su relato. Podrán recibir esta calificación las películas que clara y manifiestamente supongan una apología de la violencia. En particular: la descripción visual detallada, reiterada o completamente acrítica de escenas de violencia extrema y daño físico grave infligido a personas de manera cruel, inhumana o degradante. Esta categoría se aplicará de forma muy restrictiva, tomando en consideración el conjunto de la película, así como la trama que enmarca las escenas que puedan afectar a la calificación, y valorando el impacto psicológico o emocional que pueda suponer sobre el público menor de edad“.
Por ejemplo, toda la serie de “Saw”.
Pueden ver el resto de criterios así como los logos que denotan cada una de las calificaciones en la página del Ministerio de Cultura.