CrÃtica de “La última cima”
Domingo, 20 de Junio de 2010Dicen por ahà que “La última cima” se ha convertido en un éxito gracias al boca a boca. Bueno, es indudable que un producto de estas caracterÃsticas, a priori no parece que vaya a contar con mucho apoyo de las fuerzas vivas. En primer lugar, no tiene ni sexo ni violencia, y en segundo lugar, como bien explicita el director/narrador, no va de un cura pederasta, ni exorcista, ni mujeriego, ni ladrón, ni misionero en la selva, ni fundador de ninguna institución. “Los expertos me lo han dicho claramente: si hoy crucifico a un cura en público, tendré éxito y me van a dar importantes premios. Si por el contrario, hablo bien de un cura, me van a crucificar a mÃ. Pues tengo un problema, porque he conocido a un cura buenÃsimo, y quiero contarlo”. Pues cosa bien rara: hablar hoy en dÃa bien de un sacerdote, cuando a todas horas escuchamos que todos los que se dedican a la religión autóctona de Occidente se afanan en la cosa de violar niños, vivir en la opulencia y fomentar el sida en Ãfrica.
