James Cameron es lo último en manifas
Miércoles, 17 de Febrero de 2010Es un giro que rivalizarÃa con las camisetas del Che marca Nike, y una de las consecuencias más absurdas de la -ya bastante absurda de por sÃ- fiebre que ha despertado “Avatar“, la última pelÃcula/negocio/tinglado de James Cameron. Desde hace unas semanas para acá un creciente número de pueblos oprimidos y negociantes diversos han hecho suya la bandera de los pitufoides Na’vi.
Primero fueron la tribu de los Dongria Kondh, habitantes de la India que, tras ver peligrar la integridad de su montaña sagrada ante la futura explotación de la región por una empresa llamada Vedanta Resources, que pretende montar en ella una mina de bauxita (una mena del aluminio). Los Dongria no han dudado en identificarse a sà mismos y a su causa con los indÃgenas del planeta Pandora, e incluso le han pedido ayuda (a través de un anuncio en Variety) al propio Cameron (Moviefill).
Viendo que habÃa negocio, el gobierno de la región de Zhangjiajie, en China, decidió que una de sus montañas, hasta entonces llamada “Columna Sur del Cielo” atraerÃa más turismo bajo el nombre de “Montaña Aleluya” (ABC News). Según ellos, Cameron se basó en ella para darle forma al patrimonio Na’Vi. Tal y como pueden ver aquÃ, a mà no se me parecen mucho. Principalmente porque la china no vuela. Ni tiene pterodáctilos de colores.
Pero ya el golpe de gracia -talmente sacado de un capÃtulo de “La hora de José Mota”- la han dado hace unos dÃas unos manifestantes palestinos, protestando en Jerusalén contra uno de los muros israelÃes en la ciudad de Bil’in. Dado que lo consideran una excusa para robarles terreno, y supongo que aprovechando que la ciudad lleva también apóstrofe, se han apuntado al carro de los Na’vi, y aquà los tienen en toda su gloria (les aconsejo que no se pierdan el resto de las fotos en el Huffington Post):
Asà que ya saben, ya sea en contra del aborto o a favor de él, se trate de un episodio de kale borroka o se dirija usted a gritar “presente” en la Plaza de Oriente, el pañuelo palestino está pasado de moda. Esta temporada el azul pegará fuerte.








