Pues ahora que ya está todo entregado y dicho, lo único que queda es hacer balance: la vigésimo-cuarta entrega de los Goya se ha llevado un nada despreciable 26% de share, con unos 4.600.000 espectadores, un millón más que el año pasado. Aunque aún queda un trecho para llegar al 31% que tienen los Oscar en su país (ceremonia que los Goya fusilan año tras año), no queda otra que reconocer la mano con la que Álex de la Iglesia ha llevado el asunto. Los momentos más vistos (Vertele.com), la esperpéntica entrevista, cámara en mano, de Buenafuente a Paz Vega y el retorno del hijo pródigo, Pedro Almodóvar.
Aparentemente, una de las claves del éxito ha sido el trabajo de Buenafuente. Sinceramente, yo no sé si es que estoy muerto y no me he enterado, o están muertos todos ustedes y no se han enterado, o esto es Matrix… pero tengo la sensación de haber visto otra ceremonia. Si ustedes leen por ahí, todo el mundo se deshace en halagos para la actuación del presentador de La Sexta. A mí, en cambio, me pareció que estaba poco suelto, sin gracia y que en general alargaba sus intervenciones hasta la náusea.
Otra de las cosas curiosas es que “El secreto de sus ojos” que, recordemos, tiene pendiente un Oscar, aquí no se ha comido ni un colín. Según El blog del cine español, los académicos no la consideraban “suficientemente española” para merecerse una de nuestros preciados premios.
Y en cuanto a la resaca del título, además de en sentido figurado, para más de uno ha sido real. Preguntada sobre el porqué de la ausencia de Tosar, Ammann o Lola Dueñas, la ministra González-Sinde explicó (según El Mundo) que no se trata de un desplante, sino que:
Respecto a la recepción de este lunes en La Moncloa, la ministra considera que la ausencia de los actores galardonados Lola Dueñas, Luis Tosar y Alberto Ammann se debía a que “los actores son trasnochadores por naturaleza” y la Gala “acaba tarde, luego hay un cóctel y las películas celebran fiestas”. Por ello, Sinde ha negado que su ausencia se debiera a un desplante. “En absoluto, y creo que Raúl Arévalo estaba”.
Es decir, se han saltado una audiencia con el Presidente porque estaban de resaca. Como dirían los chilenos… menudo paisito…