CrÃtica de “Invictus”
“Invictus” no es un biopic sobre Nelson Mandela. Ni siquiera es una pelÃcula sobre la abolición del Apartheid o sobre la transición hacia la Sudáfrica democrática y reconocida internacionalmente de hoy en dÃa. Quizás esto sea lo que justifique el decir que es ésta una buena pelÃcula, sÃ, pero desde luego nada en comparación con lo que Eastwood podrÃa haber conseguido con tal historia y, sobre todo, tal reparto.
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Tego muchas ganas de verla, el libro de John Carlin es fabuloso; Mandela demuestra una astucia, aparte de su magnanimidad, asombrosamente lúcida. Espero que la pelÃcula pueda reflejarlo tan bien como hace el texto en que se basa.
Una pelÃcula sosa, insipida. No hay nada peor en un film que percibir que se tiene voluntad de emocionar y se es incapaz de conseguirla. Lo unico a destacar, la interpretación de Morgan Freeman. Lo demás, totalmente olvidable. Los maestros también hacen peliculas flojas. Y hay que tener la valentÃa de decirlo.
Sobre Sudafrica me quedaria con The Wilby Conspiracy,sin discursos grandilocuentes y entretenida.En cuanto a la realidad sudafricana,me quedo con el articulo de Juan Abreu sobre las diferencias entre la antigua y castigada dictadura sudafricana y la odiosa pero amada por occidente dictadura cubana,que sigue asi:
“¿Cuál es la diferencia entre Mandela y los presos polÃticos cubanos? Que los presos cubanos son invisibles. Invisibles hasta para un hombre como Mandela.
GarcÃa Márquez, Saramago y el resto de la crápula polÃtica y cultural contribuyen a ocultarlos a la mirada pública. Pero un hombre como Mandela resulta fundamental a la hora de hacerlos invisibles.
Qué hace diferente a los Castro de los racistas sudafricanos: la ausencia de piedad. Los tipejos del apartheid conservaban una aspiración a la justicia y a la humanidad. Lo que pasó en Sudáfrica es prueba de ello.
Algo asà es impensable en la finca de los Castro.
Los racistas sudafricanos amaban a su paÃs, los Castro lo odian. Para los Castro, Cuba es una despreciable puta a la que explotar y a la que sacrificar en aras de sus delirios de grandeza.
Por eso en Cuba es imposible un entendimiento entre verdugos y vÃctimas, como fue posible en Sudáfrica. Con los racistas del odiado apartheid, sÃ. Con los Castro, no. Es inconcebible pensar en un prisionero polÃtico cubano instalado a cuerpo de rey a costa de sus carceleros porque estos buscan un entendimiento. Por el bien del paÃs.
De ahà que la solución para Cuba pase por matar a los Castro.
Toda otra iniciativa está condenada al fracaso y juega a favor de la dictadura.”
Hasta otra.
Cómo me fastidian estos individuos que plagan la web y que se dedican a cargar contra la Cuba castrista aunque el tema no tenga absolutamente nada que ver. Seguro que este mismo panfleto lo ha copiado/pegado en otras siete webs de cine, dos blogs sobre cocina cajún y el foro de un periódico deportivo.
Si, las dictaduras son malas, ya lo sabemos. ¿Podemos hablar ahora de cine, por favor?
Respecto a Invictus, me ha gustado mucho. Tal vez no tenga la fuerza de (por ejemplo) Gran Torino, pero ver y oÃr en su VO a Freeman haciendo de Mandela no tiene precio. Y es de agradecer que este tipo de pelÃculas sigan existiendo a despecho de avatares y lunas nuevas. A mi me ha emocionado mucho más de Million dollar baby, una de las pelÃculas mas sobrevaloradas de los últimos tiempos, también de Eastwood.