Nuestros lectores saben bien lo que se sufre con estas lides. Un dÃa vas al cine creyendo que vas a ver una porquerÃa y aciertas. Otro dÃa vas creyendo que vas a ver una buena cosa y te equivocas. Nunca se sabe qué va a pasar. Esto es como aquella famosa BÃblia en verso cuando decÃa aquello de “El niño Jesús nació en un pesebre/ donde menos se espera salta la liebre”. Pero esto ha sido demasiado. Les juro por el honor de los Prizzi que yo hacÃa bien de años que no tenÃa tantas ganas de salirme de un cine. Aquello era una agonÃa, un sinvivir, un “pero qué hago yo aquà cuando podrÃa estar haciendo algo mucho más interesante como por ejemplo emparejar mis calcetines”, un “nuestras vidas son los rÃos que van a dar a la mar, que es el morir. Morir. Morir ahora, Morir ya”. ¿Demasiada salsa en el filet mignon? Puede, no soy yo muy amiga de las salsas.
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