Crítica de “Millenium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres”
Jueves, 29 de Octubre de 2009Hasta hace dos años Suecia era sólo conocida por los arenques, por hacer muebles que caben en cajas planas y por su aparentemente eficiente manera de administrar impuestos (bueno, y tal vez por las turistas que hacían las delicias de la España del destape); más allá de eso, cuando un perro ladraba era potencial portada en un periódico. Y ahora resulta que, a juzgar por las películas que nos van llegando, Estocolmo está llena de vampiros, psicópatas, hackers, violadores y Dios sabe qué más. A mí nadie me engaña. Esto lo hacen para atraer el turismo.
