Archivo de Septiembre de 2009

Crítica de “Los sustitutos”

Domingo, 27 de Septiembre de 2009

El de “Los sustitutos” es un mundo en el que los humanos se han sustituido por robots de apariencia física perfecta pero incapaces de transmitir ninguna emoción más allá de las risotadas histéricas. No es que sea el colmo de la originalidad, pero desde que cerraron “Los vigiliantes de la playa” había un exceso de materia prima.

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Crítica de “12 Trampas”

Miércoles, 16 de Septiembre de 2009

“12 Trampas” es el nuevo intento de John Cena de adentrarse en el mundo de la gran pantalla y dejar atrás su carrera en los rings de la WWE (lo que aquí conocemos como pressing catch). Parece que el chaval no ha perdido sus habilidades, y de nuevo deja K.O. al que se le ponga por delante. En este caso, el público.

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Crítica de “District 9″

Jueves, 10 de Septiembre de 2009

Tres días después de su estreno, “District 9″ se había colocado en la IMDB como la vigésimo sexta mejor película de la historia. A mí que me lo expliquen. Si alguna vez oyen referencias a su bajo presupuesto, créanselas. Es serie B pura y dura. Y no porque los efectos sean malos, que no lo son, que las criaturas dan el pego, sino por lo poco elevado de su historia, sus recursos tópicos, su abuso del cliché y su resolución sentimentaloide. Y dejen aquí de leer si les interesa mucho la cosa.

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“La fiesta de Orfeo” dentro de nada en las librerías

Jueves, 10 de Septiembre de 2009

El sevillano, periodista y escritor (por orden cronológico, ignoramos sus preferencias personales) Javier Márquez, que además de ser una de las patas de Cambio 16 es un productivo biógrafo musical (Elvis y el Rat Pack, entre otros, han sido ya retratados), da el salto a la narrativa de ficción no periodística con “La fiesta de Orfeo”.

Y a qué viene esto, se dirán. Pues la gracia del asunto radica en que el libro -con sus misterios y asesinatos- se ambienta en el rodaje de “La maldición de Frankenstein“, así que por el libró podrán ver a Peter Cushing, Christopher Lee, Terence Fisher y, en fin, el plantel dorado de la Hammer. Productora que, por cierto, fue fundada por Will Hinds en colaboración con -aunque la relación es un poco más complicada- Enrique Carreras. Como habrán adivinado, este último no era otro que un emigrante español.

Para ir calentando, si quieren, pueden pasarse por el blog que el sr. Márquez ha inaugurado recientemente para contarnos las últimas etapas de la publicación y estreno -el 5 de octubre, pregúntele a su vendedor habitual- de su novela (que a bien seguro darían para otra):

http://lafiestadeorfeo.wordpress.com/

Crítica de “Gamer”

Domingo, 6 de Septiembre de 2009

He aquí una de las características del cine: hágase con una (o hágase una) película como “Gamer”, coja a diez críticos, enséñesela y pregúnteles qué han visto. Obtendrá once respuestas diferentes. ¿La mía? Pues es de Mark Neveldine y Brian Taylor, los directores y guionistas de “Crank” y su secuela; no digo más.

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Crítica de “Inglourious basterds”

Sábado, 5 de Septiembre de 2009

Tarantino ha vuelto a hacerlo. Ha vuelto a hacerlo mal. Vayamos al grano. Esta película no tiene nada que por asomo se parezca a un ritmo. No es que sea muy lenta, que lo es, sino que como conjunto se ve una falta de mano absolutamente escandalosa para tratarse de este director. Al menos del director de “Pulp Fiction” y sobre todo “Reservoir dogs”. Y no sólo eso. Es un tanto doloroso asistir a la proyección de “Inglourious basterds” porque es una cosa así como el final de “Muerte en Venecia”. Se ve al pobre Quentin intentando reproducir triquiñuelas que tanto resultado le han dado en otras ocasiones, sin éxito alguno. Como si toda su película llevara una gruesa capa de maquillaje Titanlux que de ninguna manera evita que se vea, a lo lejos, cómo toda la estructura se va desmoronando poco a poco. La primera pregunta que se hace esta humilde crítica es ¿Pero por qué se llama “Inglourious basterds”?

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“Jindama”, volumen 1

Jueves, 3 de Septiembre de 2009

Lo primero que llama la atención de “Jindama”, nada más comenzar los créditos, es la notable calidad de su factura visual, a la par sino mejor que cualquier producto televisivo nacional (e incluso algunos de fuera). Para conseguir una buena producción, está visto que hay dos aproximaciones; por un lado uno puede gastarse una millonada en recrear un ambiente o una época con calidad y tino (que es lo que hace Spielberg en sus series, por ejemplo) o bien uno puede adaptar la recreación de un ambiente o época al presupuesto (generalmente exiguo) estrujándose el seso delante de la máquina de escribir o en la mesa de montaje.

Esto último es lo que viene a hacer “Jindama”; rodada con mucho tiento, es posible adaptar una historia que podría haber justificado un presupuesto millonario (ahí están los “Resident Evil” para probarlo) a un nivel más cercano a lo que viene siendo una serie nacida para internet sin que la calidad del producto se resienta apenas.

Todo esto contribuye a que lo más destacable de “Jindama” sea la dirección, que como diría Manquiña, es “pofesional, mu pofesional”. Haciendo gala de un abanico de recursos más que notable, J. M. Prada y Enrique Medina aprovechan muy bien todas las escenas, y le dan un aire muy variado a la producción. Esta a la altura también el montaje, de lo que sin duda son prueba las secuencias resumen que abren cada capítulo.

Ambientada en el Cádiz de 2012, “Jindama” se mueve a medias entre la intriga y el terror, aunque quizá con más de “24″ que de “La noche de los muertos vivientes”. No hablaré mucho de la historia, porque al fin y al cabo ver la serie es gratis y a ello invito al que esté interesado. Sólo decir que el guión quizá se resienta un poco del formato; los cinco primeros capítulos más que nada son una presentación de la acción y los personajes, y a veces resulta difícil seguir la historia, pues el protagonismo salta de trama a trama de manera rápida y continua. Dificultades estas que son solventadas a medida que avanza la serie a través de una voz en off que narra las recapitulación que presentan cada entrega y que hace a las veces de dramatis personae.

Muy probablemente la única pega que se le pueda poner entonces a la serie sea en lo dramático. Aunque sin duda los protagonistas de “Jindama” no tienen mucho que envidiarle a la mayoría del actorazgo patrio, si es cierto que a veces (en los momentos más dramáticos) uno no puede dejar de comparar mentalmente lo que está viendo con lo que nos llega de Hollywood.

En cualquier caso, si tiene usted unos minutillos libres al día, déjese de vídeos de gatos en YouTube y vaya a www.jindama.es, que ver “Jindama” es una experiencia más que recomendable para cualquiera.