Los Goya, en directo

Bueno, queridos lectores, vayan calentado motores.

Aquí, al pié del cañón, como todos los años, cumplimos nuestra penitencia anual de asistir y atender a los Goya. Y eso que no hemos sido malos.

Después de la tradicional alfombra verde, siempre patrocinada por ese añejo espirituoso tan español como es el Jameson (en el que ahogaré yo mis penas al final de la ceremonia), por la que han paseado -bajo la lluvia- estrellas del calibre de Penélope Cruz o Benicio del Toro (a ver si no es el enésimo extranjero al que traemos de paseo para nada), a las 22:00 hora capitalina comienza la entrega, con algarabía y jolgorio.

Carmen Machi abre el evento, bajando de una interminable escalera roja sin los guantes de fregar que la han colocado ahí y hecha toda una señora, pero con un dicción que sigue recordando demasiado a Aída. Diciendo que el cine internacional se ha hecho español. En eso lleva razón, no hay que olvidar películas como “El reino de los cielos”, que son españolas.

El enorme escenario no hace mucho por la pobre Carmen, muy estática en el medio de la nada. Los chistes no están teniendo mucho éxito, esperemos que sea porque está todo el mundo un poco frío. Maribel Verdú les ha dicho a los espectadores un “esperarme” que me ha recordad mucho a aquello de “¡si me queréis irse!“.

Dios mío, me acabo de quedar de piedra… ¿”El Caballero Oscuro” está nominada?

Después de que entren en escena José Coronado y Santi Millán, con sendos besos de tornillo para Carmen (y entre ellos también… ¿esto no lo había hecho Millán ya el año pasado), presentan el premio al mejor actor secundario, para Jordi Daudé por “Camino“, que lo recibe con un discurso convencional, pero pausado y elegante.

La misma pareja entrega el busto al mejor diseño de vestuario, que es para “El Greco”. El discurso, leído “por orden”, nos recuerda a todos los internautas lo malvados que somos y cómo dejamos sin trabajo a la gente del cine. Y atención, le pide al ministro que la policía defienda sus intereses comerciales. Si no termino esta crónica, es porque ya oigo los porrazos en mi puerta.

Después de un pequeño ranchito con Benicio del Toro, Carmen Machi da paso al premio a la mejor música original -aunque la presentadora insistió en que tocaba mejor dirección artística-; se lo lleva Roque Baños por “Los crímenes de Oxford“. Baños es tartamudo -o al menos los nervios así lo tornan-, lo que no le impide dar un discurso mejor y más fluido que aquellos que Isabel Coixet nos regaló hace unos años.

Tras esta arenguilla, el primer intermedio. ¿Mi valoración del primer segmento? Sin gracia, glamour de mercería china pero, eso sí, van a toda pastilla.

Nada más terminar los anuncios, así sin calentamiento ni caricias, entramos ya con -ahora sí- la mejor dirección artística. Antxón Gómez, por “Che: El argentino“, que va a intentar ser breve. Miente.

Carmen Machi da paso al primer vídeo chanante, en el que se parodia el sistema de elección de nominados y premiados. Surrealista, es de narices. Pero gracia, gracia…

Eso sí, luego los cuatro titulares de “Muchachada Nui” entragan el premio al mejor corto y se consagran por completo, en lo que sin duda será lo mejor de la noche. Hasta hay uno vestido de Míster Fantástico. El premio se lo lleva Isabel de Ocampo por “Miente”.

Sigue el Goya al mejor sonido, para “3 días”. Uno de los premiados reclama un Puerto Rico libre, que por lo visto se ha unido a los USA a punta de pistola. El premio al mejor montaje, acto seguido, también es para “Los crímenes de Oxford“.

Creo que el secreto de la rapidez de la ceremonia -me está costando los dedos- radica en que la emisión televisiva debe de estar ligeramente editada, y aquellos momentos muertos -gente bajando por la escalera y tal- son eliminados del producto final.

Gómez-Sinde entra a dar su discurso, que básicamente parece sustentarse en que “el cine español va bien”, y siempre ha ido bien. Retoma los lugares comunes: voluntad política, el peligro de internet, animo todos, aúpa pues, todos parriba. Eso sí, este año ha sido mucho menos “a las barricadas”.

Un nuevo vídeo de los chanantes -quizá también un poco surrealista de más- le abre el paso a Carmen Machi, que intruduce a Leonor Watling para decirnos -lánguida- cuál es la mejor película hispanoamericana. No es otra que “La buena vida”, de Andrés Wood, que no ha venido a recoger el premio.

La mejor película europea, a eso ha venido “El Caballero Oscuro” (parece ser que es inglesa), será entregado pro Fernando Guillén Cuervo. “4 meses, 3 semanas, 2 días” es la agraciada. Chúpate ésa, Batman.

Paz Vega, con unos tacones de unos 60 centímetros, que permiten que asome por encima del estrado, entrega el premio a la mejor actriz. Les juro que la voz en off ha dicho Ariadna Yil. El Goya es para Carmen Elías, por “Camino“. Nerea Camacho, la auténtica protagonista, está entre el público emocionada.

Otro intermedio. Respiro.

Vuelve la emoción, la intriga. El Goya de Oro -honorífico- lo entrega Santiago Segura (cuya filmografía, según Machi, no no deja de sorprender en los amantes del séptimo arte). Hace un pequeño repaso de la increíble biografía de Jesús Franco, premiado. Resulta sorprendente que un apestado como él sea ahora jaleado como un héroe contra la censura. El público lo recibe de pie -como siempre que se premia a un octogenario- y Franco agradece el premio, diciendo que no se lo merece. Emocionado, menta a Bardem (el patriarca), a su mujer y musa Lidya Romay, a la filmoteca de París (ajena a la tijera franquista) y a todos esos chavales que intentan hacer su primera película. Mientras tanto, entre el público, la Juani se da un pico con su novio.

En el siguiente segmento, Carmen Machi se desplaza a la sala de prensa para mostrarnos a los plumillas y fotógrafos que allí se apilan para atender a los premiados. Un par de chistes, sin ninguna gracia, y nos devuelve al rojo escenario en el que Goya Toledo tiene en la mano el sobre con el nombre del mejor guión adaptado.

Lo ganan Azcona y Cuerda por “Los girasoles ciegos“. Lo recoge José Luis, escueto.

Jorge Dréxler y Belén Rueda presentan el Goya a la mejor canción: “A tientas”, de la BSO de “El truco del manco”. El increíble Langui lo recoge, quejándose de las escaleras que le han impedido subir sin ayuda. Toma. Su compañero en esta aventura, Frank T, le dedica el premio a su padre, visiblemente emocionado.

El mejor maquillaje sigue -los premios se entregan a una velocidad pasmosa-, y es para “La conjura de El Escorial”. A toda pastilla de nuevo -y con un indecente corte de por medio que me hace las cosas imposibles- Icíar Bollaín y Alberto San Juán nos traen al mejor actor revelación: El Langui, de nuevo, por “El truco del manco”. ¿Alguna vez el mejor actor ha sido también mejor canción? De nuevo no ha podido subir la escalera solo. ¿Mala planificación, mala leche, o era por mantener la emoción?

La mejor actriz revelación, les juro que van al galope, es -previsible- Nerea Camacho por “Camino“. A lágrima viva lo recoge y agradece, con un discurso más emocionante por su edad que por sus palabras.

Aparece Carmen Machi con los titulares de mañana, todos inciden en lo mala que ha sido la gala, y deja la escena a Nacho Vigalondo y Jose Antonio Bayona, nuestras mejores ya no tan promesas -Nacho hasta es amigo nuestro en Facebook-, que entregan primero el premio al mejor corto de animación. “La leyenda del hombre sin sombra”, de José Esteban Alenda. De todos los nominados parecía sin duda el más y avant gardé (y probablemente aburrido).

Acto seguido repiten entregando el mejor corto documental. Se trata de “Héroes: No hacen falta alas para volar” de Ángel Loza, al que por lo visto sólo le han dado 30 segundos para su discurso. No sé si a los demás premiados les aplicarán las mismas reglas.

Otro interludio chanante, de un productor con una mierda encima de la mesa y que recuerda mucho a uno de Rowan Atkinson en el que interpretaba al editor de Shakespeare.

Manuela Velasco, que es tan buena actriz como humorista, entra ahora en una especie de videoparodia de “[REC]“, y se queda a presentar a la mejor actriz de reparto. Desde luego como locutora es donde tiene que buscarse el cocido. Casi me da un soponcio con la sorpresa: Penélope Cruz por “Vicky Cristina Barcelona“.

Y tras otra cuña publicitaria, llena de anuncios de McDonald’s, Chevrolet y “El último samurai”, retomamos la gala con el anual vídeo de los ausentes. Como siempre, es eterno -han homenajeado hasta a un conductor, y no debía ser de orquesta- y a los dos minutos allí ya no aplaude ni el Tato. Aunque Maribel Verdú estaba realmente emocionada.

Madre de Dios. Con unas pelotas cayendo por la escalera aparecen un par de niños, Ivana Baquero y Roger Príncep, entregan el premio a la mejor película de animación. A pesar de que el chaval ha tenido que traer una banqueta para llegar al micro -no miento- siguen siendo mejores oradores que la Coixet. El Goya se lo lleva “El lince perdido”. A mí tampoco me suena de nada. Lo recogen no menos de treinta caballeros. El primero nos dice que el premio va a viajar mucho porque va a estar una semana en cada persona que lo ha ganado.

Machi ha dicho que ahora toca el premio a la mejor película efectos especiales. Lo reparten Clara Lago y Javier Gutiérrez, y lo recibe “Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la Tierra“, cuyo equipo de efectos, atención, acaban de decapitar su Goya. Pero era de broma.

María Valverde y José Luis García Peña nos dirán cuál es la mejor fotografía del año. Si es que van tan deprisa que ya casi se solapan los premios. Es como quien enciende un cigarro con otro. El premiado es Paco Femenía por “Sólo quiero caminar”.

Y ahí aparece Corbacho, con un traje que haría suicidarse a los payasos de Micolor, se suelta unos chistes, es increpado por Carmen Machi y al final entrega el premio al mejor director novel. Santiago Zanú por “El truco del manco”; aunque no la hemos visto, los aquí escribientes hubiésemos preferido a Nacho Vigalondo, que es lo que necesita el cine español, y un poco menos realismo social, que está muy bien pero también necesitamos un respiro. Como el intermedio que acaba de llegar.

Y comienzan los grandes. Con unos problemas de sonido espantosos (o providenciales) Pilar Bardem y Jesús Bonilla -que ha dicho que Benicio del Toro es argentino- entregan el Goya al mejor guión original. Que no es otro que el de “Camino“, de Javier Fesser. Yo creo que ya le podemos ir colgando el cartelito de triunfadora. Para llenar el vacío que me produce el discursito, me he puesto a indagar y resulta que en TVE-1 los Goya se emiten con media hora de retraso -”En directo”, nos la venden- menuda gente.

Nuevo vídeo de la muchachada. Esta vez si que ha tenido gracia: la biografía de Alejandro Valcárcel, autor de películas como “Teo en el parque” (que se va a comer a Harry Potter) o “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo”. Sigue el Goya al mejor actor protagonista: según Carmen Machi, Del Toro es la boina mejor puesta del cine “español” después de Paco Martínez Soria. También nos dice Carmen que Sean Penn acaba de rodar el biopic de Harvey Keitel, el primer alcalde gay de San Francisco. Madre mía, como la enganche…

Concha Velasco y Enrique Cerezo son los encargados de entregar primero el premio a la mejor dirección de producción: “Los crímenes de Oxford“. Y tas el enésimo intermedio, nos anuncian quién se lleva el Goya al mejor actor protagonista. ¡No es otro que Benicio Del Toro! Con su “Che: El argentino” Donde Viggo Mortensen fracasó, ahí ha puesto el Che su pica. Dice que no ha preparado su discurso, no hace falta que lo jure. Se está echando un rollo sobre su método de aproximación a los personajes, lleno de “eeeh” y “¿no?” que Dios mío.

Aitana Sánchez-Gijón enumera a los nominados a la mejor dirección. El goya grande es, cómo no, para Javier Fesser, por “Camino“. Otro discurso insípido.

El último Goya, a la mejor película, lo entrega la tripleta mayor de la Academia: presidenta y subpresidentes. Ángeles González-Sinde abre el sobre, y atropellada por uno de su subalternos anuncia la ganadora: de nuevo “Camino“. La película será maravillosa, pero los discursos, de aburridos, tienen tela para un traje.

Y con esto se despide la ceremonia, que si por algo será recordada será por esta crónica. El resto ha sido completamente gris.

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15 respuestas a “Los Goya, en directo”

  1. Dios, ni sin Corbacho nos libramos de morreos en el escenario. Qué falta de glamour.

  2. Iñigo Montoya dice:

    Me van a disculpar, pero yo tenía pensado hacerle el vacío a los Goya con “Sr y Sra Smith”. Por lo del consumismo americano y tal.

    Pero si se van a tragar y comentar la gala, ole sus…

  3. Anchiano dice:

    No me acaba de cuadrar la nominación de El Caballero Oscuro. En la imdb la nacionalidad es estaduonidense. Me lo expliquen.

  4. Anchiano dice:

    La retrospectiva de Jesus Franco ha sido la caña, no me digan que no. Y muy bonito el discurso. Con lo de mencionar a todos esos jóvenes con un cortometraje en el bolsillo me ha ganado :D

  5. ¿Le cuadraba a usted la nominación de “El Reino de los Cielos”? Pues viene a ser más o menos lo mismo.

  6. Anchiano dice:

    Que grande El langui, ¿qué no?

  7. juan serrano dice:

    si llega a ganar el goya “el caballero oscuro” me habria dado algo, je, je, je……

  8. Anchiano dice:

    ¿Porque dos niños tienen que presentar el mejor largometraje de animación? Tengo que decir que no he visto ninguna de las cuatro nominadas :(

  9. Anchiano dice:

    Carmen Machi declaró en una entrevista que era una persona sin gracia alguna. Evidentemente no mentía cuando lo dijo. ¿Por qué no se contratan a showmans para presentar la gala? Se me ocurre a Buenafuente o el mismo José Mota. Más gracia tendrían, pero de calle. En cuanto a los videos de Muchachada Nuí, yo es que soy fan de ellos y con cualquiera de sus tonterías me descojono.

  10. Anchiano dice:

    No hay duda de que “Camino” ha sido la triunfadora de la noche.

  11. Bronte dice:

    Hombre, ya sería raro que no ganara algo del “Che” en la gala de los Goya. Aunque fuera el Goya al mejor diseño de boina.

  12. Yo creo que lo peor de la gala, sin duda, ha sido la musiquita con la que recibían a los premiados.

  13. Anchiano dice:

    Tan hábiles como siempre, emiten tras la gala “El milagro de P. Tinto”.

  14. Michel dice:

    He leído toda la entrada y con eso me doy por satisfecho, que lo de tragarse la gala queda “pa lo pofesionales”. Me alegro por El Langui que “La excepción” siempre me ha hecho mucha gracia.

  15. kurtCobain218 dice:

    ¿La gala? Eso no era una gala, todos los años el mismo petardeo, la taracea febril de los pseudo culturetas, la progresía mema, el despotrique pedorro contra la guerra, los obispos y la soba premeditada a la SGAE .A los que como yo la SGAE nos cae como si me despertaras a las 5 am con una patada en el bazo y me obligaras a tararear “Tenía tanto que darte” de Ñoña Laconte.
    Muy bueno lo de la boina Bronte.

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