CrÃtica de “Asesinato justo”
Otra pelÃcula de Al Pacino y Robert De Niro. Yupi. En esta por lo menos salen juntos. Aunque no sé si yo si demasiado juntos. Demasiado Epi y Blas style me ha parecido a mà ver aquÃ. El momento más ridÃculo sin lugar a dudas, cuando Robert De Niro está jugando al béisbol y Al Pacino, solo, está animándole desde el graderÃo. ¿Ayuda esa secuencia a conformar la imagen de policÃas duros? ¿Van ustedes solos a animar a gritos tipo “vamos, tú puedes, bieeen”, a sus amigos hombres cuando juegan al fútbito? No sé, aunque soy muy openminded, yo no he visto una cosa asà en mi vida, y a nivel narrativo, dudo muchÃsimo que eso encaje aquà y no mejor en otro sitio. Ya se me entiende.
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Como bien dices Bronte “producto decente en su manufactura”… y poco más. Salva a esta peli -aunque no demasiado- un ritmillo rápido y ágil. El dire/guionista se ve que era demasiado autoconsciente de que no tenÃan demasiado entre las manos y han decidido hacer una cosa ligera.
La puesta en escena es sonrojante, algunas escenas tienen tono infantil y las escenas que comparten estos dos actorazos estan metidas con calzador -las escenas del beisbol, la comida en el restaurante – y un giro final digno de telefilm. Y bueno, el personaje de la Doctora parece escrito por un misogino redomado.
Soy fiel seguidor y admirador de estos dos grandes actores y por ello ando algo entristecido con esta peli: De Niro se limita a su dos gestos habituales -poner careto y rascarse la ceja- y Pacino ni siquiera gesticula ya, solo mueve un poco las cejas..
En fin, siempre nos quedará autoengañarnos pensando que la culpa es de la Industria de Hollywood, que no tiene guiones buenos para gente de edad.
PelÃcula prescindible y aburrida. Dos actores venidos a menos que con productos como este solo consiguen entrar aún más en barrena. El guión flojÃsimo, la puesta en escena propia de un telefilme de medio pelo, la Gugino dando morbo en una historia desangelada con escaso mordiente y unas interpretaciones que no transmiten más que sopor. Un desastre en toda regla. Razón has con tu crÃtica.