Crítica de “Kung Fu Panda”
Hace ya casi dos siglos que el señor Carl Friedrich Gauss nos iluminó sobre la distribución de probabilidad con su famosa campana. Siguiendo tan traída y tan llevada curva uno aprende que en una determinada producción no mecánica el grueso se coloca en torno a la media y lo sobresaliente y lo muy deficiente ocupan porcentajes muy inferiores. De ahí que al año sea absolutamente imposible decir que la mitad de las películas son buenas o malas. Un 80% son que ni fu ni fa con variaciones por arriba y por abajo, un 10%, un desastre, y otro 10%, merecedoras de ser revisitadas y recordadas en el futuro.
Entradas relacionadas:
