Crítica de “Pozos de ambición”
Ante todo, quejarme amargamente por el título en español. ¿En qué piensa esta gente? ¿Tan difícil era traducir el nombre como “Habrá sangre”? “Pozos de ambición” parece una secuela de “Dallas”. En serio. En este país hay mucha gente que cobra mucho dinero sin merecérselo. Seguidamente aclarar que yo fui esa persona a la que no le gustó “Magnolia”. Así que será inútil acusarme de mayor o menor simpatía por Paul Thomas Anderson, el director, cuando digo que hay que ver “Pozos de ambición”. Hay que verla.

5 de Febrero, 2008 - 17:13
A mí me hubiese gustado más un título en plan “Que corra la sangre” o algo parecido. “Pozos de ambición” me suena a telenovela vespertina. Quizás los responsables de la adaptación no quisieron que pareciese una peli de Van Damme.
Pero bueno, habrá que verla, aunque sólo sea porque Day-Lewis lleva una media de una película cada cinco años.
5 de Febrero, 2008 - 18:05
lo del título “patático”… “habrá sangré” o “correrá sangre”… sé que ya se ha hablado de esto antes, pero, quién elige los titulos en la “grande y libre”¿? y en base a qué¿? pues, la verdad, como bien apunta loberto, quizás así alguien pudiera pensar que se trataba de una película de van damme, pero “pozos de ambición” suena a telenovela… en cuanto a la película, en mi opinión, merece la pena…
5 de Febrero, 2008 - 21:39
En menos de 15 días podremos disfrutar del #14 del IMBD.
A mi este tipejo me engancho en ‘Punch drunk love’, que al salir del cine me dejo un sabor excepcional. ‘ Magnolia’ me gusto bastante menos, pero también me gusto
8 de Febrero, 2008 - 23:13
Que me aspen si esta no es la primera reseña verdaderamente entusiasta que leo en la off off crítica. Habrá que verla.
Coincido con Mamideck, pero de Magnolia me quedaría con Julianne Moore en la espléndida secuencia de la farmacia y con el personaje de Tom Cruise.
9 de Febrero, 2008 - 3:14
Que le vayan aspando ya. Un ejemplo al azar:
http://www.laoffoffcritica.com/criticas/critica_diariodeunescandalo.html
Hay que traerse los deberes hechos de casa ;).
9 de Febrero, 2008 - 3:20
Albaricias !
16 de Febrero, 2008 - 22:30
Es un bodriete. Y no soy anti-Anderson, precisamente. Por eso estoy más cabreado. Y Day Lewis está tan pasado de vueltas que aburre, asquea y mosquea.
17 de Febrero, 2008 - 21:05
Vaya por fin alguien inteligente y sensible, sobre todo andaba desesperada ya qua ninguna de las críticas que he leido decía nada de la música que es, me sumo a los comentarios, ESPECTACULAR, sin ella la peli sería un 30 % menos brillante.
Y que me dices de la úlitma escena? Increible. A veces pensaba que nos estaba diciendo algo así como : la ambición te puede llevar a la autodestrucción y/o, claramente, la codicia arrasa todo.
18 de Febrero, 2008 - 0:27
No he leído la novela.
Pues a mí la pelicula, que me gusta formalmente mucho, no me acaba de convencer. La música es insólita y atrevida, en algún caso cobra demasiado protagonismo (no hace falta que uno se fije en ella; salta hacia uno, como obligándole a reconsiderar si está bien colocada en el cuadro). La foto y el paisaje elegido, sensacionales.
Day Lewis está bien: pero la película al desplegar la historia, se resiente de haber dedicado demasiado tiempo su personaje y su psique literamente paranoide. Entre el bigote y la profusión de primerisimos planos extáticos, al final uno sale del cine recordando a “padrecito Stalin”. Y como el argumento no se decide a explicarnos el porqué de esta manera de ser (lo que me parece muy bien, oiga) lo cierto es que se cae en cierto vacío narrativo… Después de ver cómo lleva al crío a la ciudad, y cómo trata a los pobres aldeanos para pagarles lo menos posible, ya sabemos que no es muy rocero, el hombre… y qué?
No me extraña que a Javi salga con pampurrias, porque el director se deleita en el extravío del protagonista, pero no lo dota de interés, no es progresivo ni profundiza. Lo hace más evidente porque nos planta la cámara más cerca de él en la segunda parte de la película (que abarca desde que aparece su seudohermano y hasta el final),no porque nos cuente más cosas del mismo.
El excesivo protagonismo del petrolero, la falta de secundarios que expliquen su entorno, lastra al filme, que llega a un final que solo se puede comprender merced a elipsis tan enormes que evidencian la falta de narrativo de la película: ¿Qué ocurre para que su hijo se largue a Mexico? ¿cuál es la peripecia del pastor que pasa de ser un iluminado a un frustrado hombre de negocios? ¿Por qué va a su casa diez o quince años más tarde? Todo y nada puede haber pasado.. la única explicación es que el tipo está loco y no confía en nadie .
En fin, todo eso lo dice Bronte, pero para mí, más que impedirle ser una obra maestra, le impide simplemente ser una buena película, aunque tenga momentos (varios) magníficos, la historia no es que no sea redonda; es que está sin cerrar. Prueba de ello es que el final narrativamente no aporta nada a la historia, porque ya hemos visto a este sociópata comportándose como tal, matando a sangre fría, amenazando a quienes negocian con él, zurrando al pastor por cualquier cosa. Y el ajuste de cuentas con el pastorcito lo encuentro algo gratuíto, en su muestra de la crueldad. En fin, no se, que uno entra pensando encontrar una película dura, pero no la de un “american Psyco”.
19 de Febrero, 2008 - 8:44
Completamente de acuerdo con spurgus. Dramatismo en PRIMER PLANO ; un Day Lewis muy bueno pero enmarcado en un guión pasado de rosca; impostura excesiva de la partitura.
21 de Febrero, 2008 - 0:15
A mí la música me molestó debido a que me sobresaltaba, no entendí la historia por esas grandes elipsis a las que se hacen referencia pese a que a mi entender afectaban a la historia, a media película (y no dormía) me di cuenta de que cojeaba debido al accidente que se narra al principio. Me pareció el personaje algo más que paranoico amén de lejano, no se entendía bien cómo actuaba o movido por qué; en cuanto al predicador se emperra en reclamar el dinero una y otra vez cuando parece que le habían construido dos templos y su retrato es el archiconocido farsante que hemos visto o leído. Rescato alguna imagen poética como las nubes reflejándose en la charca de crudo y la inicial soledad y esfuerzo del pionero. Poco más, salí con la impresión de pérdida de tiempo y dinero aunque doctores tiene la iglesia…
21 de Febrero, 2008 - 11:29
Extraordinaria. Daniel Day hace un papelón, la música genial, el título horripilante en su traducción, en versión original, como la vi es una maravilla, como bien dices toda una obra de arte, para disfrutarla y luego si quieres reflexionar sobre lo que has visto. Crítica alimenticia, la tuya.
Saludos. Vean “habrá sangre” y aproveche dos horas y media de sus vidas.
27 de Febrero, 2008 - 10:04
Veo que voy a discrepar con las anteriores opiniones.
¿Por qué Daniel se vuelve loco? ¿Y cuándo?
Durante la primera hora de metraje es un astuto emprendedor. Luego su hijo se queda sordo y entonces le larga en tren, asesina a su “hermano”, y se le va la olla. A todo esto, le dice a su hermano que “odia a la gente”. Sí, muy bien. ¿Pero por qué?
Vale. Admitamos que la película va sobre el zumbe de Daniel. ¿Qué clase de trama es ésa? ¿Qué pinta la Iglesia ésa de la Tercera Revelación? ¿Por qué la gente se reía en el cine?
¿Por qué el hijo intenta quemar la casa? ¿Produce piromanía la sordera?
¿Hay algo en la película que tenga sentido?
Sí, Daniel es muy ambicioso. Pero yo no veo por ningún lado que las ganas de hacer dinero sean causa de su locura. Y el caso es que está como una cabra.
Y Daniel Day-Lewis, cuando ya dejan de contenerlo, se pasa tres pueblos.
Sílabas pronunciadas como un epiléptico, babas mientras habla, frases pronunciadas diez veces con distintas y muy chirriantes entonaciones, caritas de tío chungo (lo suele hacer girando el labio hacia un lado, como de media sonrisa), gestos maniáticos como colocarse el pelo con la mano…
Hacía mucho que no veía a un actor tan ido de las manos como este buen hombre a partir de la hora y cuarto de película.
Se lo agradeceré eternamente a aquel que me diga de qué va la película. Yo creo que de un loco que tiene mucha ambición y que después ya no se sabe ni qué acaba teniendo; y hasta soy muy imaginativo.
Grandes diálogos:
-Ahora podrá ser millonario.
-¿Y qué hago con el dinero?
-Puede vivir con su hijo. Cuidar de su hijo.
-¡¡No me diga cómo cuidar de mi familia!! ¡¡Le degollaré!!
¿Escribieron el guión esnifando petróleo?
27 de Febrero, 2008 - 11:19
Yo la vi ayer y pienso igual que Javier C. La peli empieza muy bien y está muy bien rodada, pero luego no se sabe hacia donde va la historia, si es que va a alguna parte. Me parece curioso que precisamente en esta web no se diga nada de eso, cuando la “falta de historia”, entendido como que el guión tenga un punto A y un punto B, es algo que suele doler especialmente por aquí. Y también es verdad que Daniel Day Lewis se pasa aun poco en la segunda mitad de la película.
Además la peli se hace larguísima. Hay otras películas, (así sin pensar, se me viene “Pulp Fiction”) que duran lo mismo, pero no me importaría que durasen media hora más. Con esta película ya estaba mirando la hora a los 90 minutos. Y además, son dos horas y media en las que se pierde el rumbo de la historia y que no consiguen dar un dibujo coherente del personaje.
Sí que coincido con Bronte en el futuro que parece tener por delante Paul Dano, que me parece un actor de lo más interesante.
27 de Febrero, 2008 - 16:43
Bueno, sí que se dice algo sobre lo un poco desencajado de la historia:
“Si algo se le puede reprochar a la película es que la conjunción de esos dos mundos no llegue más allá que al hecho de describir magistralmente un momento, una coyuntura, y que no se convierta en un mensaje articulado universal, cosa que no llega a hacer y por lo que algún espectador puede sentir que ambas historias están yuxtapuestas que no interconectadas. Pero aparte de ese pequeño detalle (obras maestras hay muy pocas)…”.
Luego digo “…”Pozos de ambición” es una experiencia para los sentidos del cinéfilo empedernido”; me refiero a la “experiencia sensorial” que es el grandísimo fuerte de la película.
Una muestra más de nuestra versatilidad y amplitud de miras. Somos devotos de las historias bien construidas, pero si usted no construye magistralmente su historia, pero es capaz de brillar en cualquier otro aspecto narrativo, no sólo lo vamos a decir, sino que con entusiasmo.
Ole nosotros.
27 de Febrero, 2008 - 22:34
Yo también he echado de menos una cierta conexión narrativa. Es como si Anderson hubiese cogido tres fragmentos de la vida de alguien (en este caso Daniel Plainview), y puesto la cámara allí. Y claro, al no haber un hilo de sucesos que engarcen unas situaciones con otras, es inevitable quedarse desubicado. Al contrario de las elipsis de No Country, que, si bien se saltan ciertos hechos, no ocultan información al espectador, en TWWB el hilo queda un poco desencajado.
De todas formas, aun aceptando los varios defectos que, según mi parecer, tiene la cinta de Anderson, reconozco que me quedé embobado viéndola: esos contrapicados, esos personajes hablando fuera de plano, los contrastes brutales en los que a veces los personajes se intuyen más que verles… no sé. Hacía tiempo que una película no me fascinaba a nivel formal como ésta.
27 de Febrero, 2008 - 22:45
Vale, Bronte, aceptamos pulpo, pero porque eres quien eres
De todas formas yo también le presto menos importancia a los “fallos” de una película cuando salgo tan contento del cine como tú después de ver esta película.
Y reconozco que la labor de Anderson en la dirección es muy buena, pero para mí, esa “experiencia sensorial” de la que hablas fue una durísima pesadez de párpados. Lo que no quita para que su primera hora sí que sea extraordinaria.
27 de Febrero, 2008 - 23:27
La verdad, mozos (y moza), es que no me llegó a aburrir, aunque resulte evidente el desnivel de la segunda parte.
Algunas escenas me gustaron mucho. Al principio, cuando Eli va a visitarle a su despacho, resulta ser un encuentro de cuatro personas: el hijo de daniel y su mano derecha también están allí. El niño surge después; estaba dormido. El contable aparece tras una retirada de Eli, pero ese plano es fijo. Me gustó el efecto que consigue.
Este director domina esos recursos. Y visualmente es espectacular.
¡Sí, es una lástima que la historia falle en su recorrido total!
Eso sí: no la vería dos veces.
28 de Febrero, 2008 - 22:15
Ya la he visto. Tenía tres razones fundamentales para hacerlo : la crítica entusiasta de Bronte , Daniel Day Lewis ( en versión doblada , es lo malo de vivir en una capital de provincias) , y un buen recuerdo de Gigante. Antes que alguien me diga que Gigante y Pozos de ambición se parecen como un huevo a una castaña le diré que ambas pretenden tener una dimensión épica , hay primitivos pozos de petróleo de por medio y un metraje más que respetable : ya son más parecidos que Troya y la Ilíada. Volviendo a la película , resumiendo : me ha gustado. Mucho.
No he pestañeado hasta pasadas las dos horas.
Coincido plenamente con Bronte en todo lo comentado , salvo la interpretación del curilla - piloto de fuerzas aéreas que no me llega.
Personalmente he apreciado que cada vez que yo creía que se iba estropear la peli con excesivo protagonismo de niños , aparición de familiares desconocidos lejanos … todo se ha resuelto de manera natural , sin odiosos e innecesarios tópicos y de forma creíble.
Mucho menos creíble resulta el final de la historia , en mi opinión claro . Veo posible e incluso “lógico” que un selfmade man sea cruel , ambicioso , insociable y más cosas pero la vena sádica e irracional me ha sobrado.
No sé si este final fallido es culpa de la novela , del director-guionista o no es fallido y es cosa de mi mente cuadriculada capaz de escribir Ben Affleck cuando pienso en Ben Stiller
Tampoco quería dejar sin comentar que tuve la sensación de que una vez llegadas las dos horas de metraje al director le entra prisa por terminar y concluye sin darle la coherencia deseada al relato.
En cualquier caso una película más que notable y más que recomendable.
Dentro de un tiempo , volveré a verla
Vaya castaña de comentario , prometo estar un tiempo sin escribir .
Un saludo
29 de Febrero, 2008 - 19:48
Tienes razón George Kaplan:
“Personalmente he apreciado que cada vez que yo creía que se iba estropear la peli con excesivo protagonismo de niños , aparición de familiares desconocidos lejanos … todo se ha resuelto de manera natural , sin odiosos e innecesarios tópicos y de forma creíble.”
Es muy natural y creíble hacer desaparecer al “familiar lejano” como hace el protagonista.
1 de Marzo, 2008 - 21:35
Acabo de terminar de verla y no hay duda: excepcional película y excepcional actuación de Daniel day Lewis, que se ha merecido el Oscar con todas las de la ley. Aún estoy asimilandolo. Hacia tiempo que no veía un personaje tan contundente como el de este empresario petrolero de principios de siglo. Películas como esta hacen que uno se vuelva a reconciliar con el cine, afotunadamente.
2 de Marzo, 2008 - 1:07
Teneis mi propio crítica en http://anchiano.blogspot.com/2008/03/pozos-de-ambicin.html
Saludos!!
2 de Marzo, 2008 - 20:59
Por alusiones : a mí me parece creíble que en el oeste americano del siglo pasado un tipo hecho a sí mismo al que le duelen los riñones de currar y que no parece lector compulsivo de Jane Austen precisamente se cargue a otro tipo que le está sacando la pasta de manera tan ruín.
Por supuesto puedo estar equivocado.
2 de Marzo, 2008 - 22:24
He de reconocer que no soy precisamente una entendida del cine, pero creo que no me hace falta para decir que esta pelicula es buenisima. El tema que trata es muy interesante, al igual que el desarrollo individual de los personajes a lo largo de la trama, en especial el que encarna Day Lewis y el de su hijo.
Lo que mas me gusto fue la banda sonora, que venia de la mano del guitarrista de Radiohead; y la frase final del protagonista: “ya he acabado” (si mal no recuerdo jeje)… simplemente genial
Un saludo, salud y libertad!