Bilbaíno intenta estrangular a su padre con el mando de una consola
El mundo es un lugar raro, raro.
Un chaval de 18 años, residente en la villa y corte de Bilbao, era detenido ayer por la policía autónoma vasca después de intentar asesinar a su padre con lo que supongo yo que era un regalo de reyes.
Por lo visto, después de una intensa sesión de juego y repetidas sugerencias paternas para que apagase la dichosa consola y se fuese a hacer algo sano por ahí como jugar a la pelota, el pater famililas entró en el salón de casa y desenchufó el aparato. El consiguiente enfado del hijo, tras ver como todos sus progresos desaparecían sin poder ser guardados -y eso duele- fue acompañado de un pintoresco intento de asesinato, consistente en enrollar el cable del mando alrededor del cuello del progenitor B mientras se aprieta con intensidad.
La madre, o progenitor A, que iba en tag-team con el padre, apareció a tiempo para evitar que perdiese una vida.
Se desconoce si el chaval presentará denuncia por malos tratos.
Veanlo en Gizmodo.

10 de Enero, 2008 - 18:31
La culpa es de los padres, que le hubieran comprado una Wii, así no podría haber estrangulado a nadie con el cable que no tiene.
10 de Enero, 2008 - 21:12
jajajajaja, muy buena Akuman.
11 de Enero, 2008 - 1:10
Hombre, hoy día tampoco con la Playstation 3 y Xbox360 puedes intentar arrebatarle la vida, por culpa de un cable, a tus progenitores.
11 de Enero, 2008 - 1:11
Hombre, hoy día tampoco con la Playstation 3 y Xbox360 puedes intentar arrebatarle la vida, por culpa de un cable, a tus progenitores.
11 de Enero, 2008 - 22:51
Si hubiera presionado la X más rápido abría conseguido estrangularlo antes de que llegara la madre.
Mission Failed.
12 de Enero, 2008 - 14:59
Lo próximo será clavarle el lápiz de la pantalla táctil de la DS en la yugular a los progenitores…
12 de Enero, 2008 - 18:23
Menos mal que estaba de vacaciones …
13 de Enero, 2008 - 21:11
Jajajajaja! La verdad es que te tienes que reir, pero lo cierto es que es muy triste que la ludopatía llegue hasta ese punto. A ese niño no le regalo yo ni unos calcetines.