Bilbaíno intenta estrangular a su padre con el mando de una consola

El mundo es un lugar raro, raro.

Un chaval de 18 años, residente en la villa y corte de Bilbao, era detenido ayer por la policía autónoma vasca después de intentar asesinar a su padre con lo que supongo yo que era un regalo de reyes.

Por lo visto, después de una intensa sesión de juego y repetidas sugerencias paternas para que apagase la dichosa consola y se fuese a hacer algo sano por ahí como jugar a la pelota, el pater famililas entró en el salón de casa y desenchufó el aparato. El consiguiente enfado del hijo, tras ver como todos sus progresos desaparecían sin poder ser guardados -y eso duele- fue acompañado de un pintoresco intento de asesinato, consistente en enrollar el cable del mando alrededor del cuello del progenitor B mientras se aprieta con intensidad.

La madre, o progenitor A, que iba en tag-team con el padre, apareció a tiempo para evitar que perdiese una vida.

Se desconoce si el chaval presentará denuncia por malos tratos.

Veanlo en Gizmodo.

8 comentarios sobre “Bilbaíno intenta estrangular a su padre con el mando de una consola”

  1. akuman dijo:

    La culpa es de los padres, que le hubieran comprado una Wii, así no podría haber estrangulado a nadie con el cable que no tiene.

  2. Pablo Calleja dijo:

    jajajajaja, muy buena Akuman.

  3. Anónimo dijo:

    Hombre, hoy día tampoco con la Playstation 3 y Xbox360 puedes intentar arrebatarle la vida, por culpa de un cable, a tus progenitores.

  4. Slurm dijo:

    Hombre, hoy día tampoco con la Playstation 3 y Xbox360 puedes intentar arrebatarle la vida, por culpa de un cable, a tus progenitores.

  5. Tronchanabos dijo:

    Si hubiera presionado la X más rápido abría conseguido estrangularlo antes de que llegara la madre.

    Mission Failed.

  6. Loberto dijo:

    Lo próximo será clavarle el lápiz de la pantalla táctil de la DS en la yugular a los progenitores…

  7. Mamideck dijo:

    Menos mal que estaba de vacaciones …

  8. Morzongo dijo:

    Jajajajaja! La verdad es que te tienes que reir, pero lo cierto es que es muy triste que la ludopatía llegue hasta ese punto. A ese niño no le regalo yo ni unos calcetines.

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