David Trueba: “La Ley del Cine no puede satisfacer a todos”
Que traducido al cristiano viene a decir: “Asà que ya os pueden ir dando a todos”.
Como se anda debatiendo la nueva Ley, la cosa está caliente. Vean estas declaraciones de David Trueba en El Mundo. Por cierto, es el presidente de la Asociación de Realizadores Productores Audiovisuales (ARPA).
La perla: “Trueba no entiende que deba compensarse a los exhibidores por la cuota de pantalla, cuando tratan duramente a los filmes españoles, mientras proyectan 500 filmes americanos: ‘Utilizan las sala como el salón de su casas y permiten que los americanos nos usen como el patio trasero donde dejar sus desechos’, apuntó“. Hay que ver qué cabrones los de los cines, que hacen lo que quieren con su negocio.
Aunque ésta tampoco está mal: “Para el realizador es imprescindible poner ‘limitaciones’ a las cadenas privadas: ‘Si entran gratis en los hogares ¿No debemos pedirles algo a cambio? Ellos son los que deciden qué pelÃculas se ruedan; y si no tienen un compromiso con los productores independientes harán filmes similares a sus parrillas. Eso asusta. Si el cine va a ser igual que la televisión, ¡apaguemos el cine!’“.
Resumiendo: según Trueba, los cineastas deberÃan recibir el dinero que quieran, controlar qué pelÃculas se hacen con él y decidir cuáles se exhiben. Como Franco, oiga.
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Pero es que este chico es pura contradicción. Y ahora no lo digo tanto por este texto como por el que recogisteis el otro dÃa. Por un lado llora subvenciones, se queja de cómo está montado el tinglado de la producción y la distribución, etc… Y por el otro alaba que las obras maestras del cine español de los 60 y los 70 se sacaran adelante sin apoyo económico, mediático, social ni polÃtico, y se pregunta por qué ahora tendrÃa que ser diferente. A ver, hijo, ¡¿en qué quedamos?! Ellos que hagan obras maestras y ya verán como los cines se matan por exhibirlas y el público acude en masa a verlas. El problema es que la mayorÃa hacen cine mediocre que no interesa, y luego se lamentan porque nadie se lo compra. Bastante es que pelÃculas lamentables como Desde que amanece, apetece, y todas estas comedietas chorras, se hagan con ayudas públicas y encuentren salida en la cartelera.
Por otro lado, dice que las pelÃculas malas son el abono que permite hacer las buenas. Pues ya me dirá con qué dinero, si las primeras no funcionan en taquilla. Y ya me dirá si asà no se consigue únicamente aniquilar las expectativas del público.
Pero lo que ya es surrealista total es que asegure que al cine español se le tiene manÃa porque se ha posicionado contra la guerra en Irak. Ahora resultará que el gobierno y la mayorÃa del público está a favor de la intervención armada en Irak. En fin, lo que hay que oÃr.
Y el colmo del victimismo es cuando se pone a hablar de los jóvenes que estudian cine y no encontrarán salida profesional. ¿Cuánta gente hay que estudia profesiones mucho más útiles para el bien de la humanidad, que no encuentran salida profesional, y no se pasan la vida dando la lata en los medios y llorándole al gobierno? Que parece el tÃpico artista que se cree que su obra va a salvar al mundo y se siente impotente porque nadie le hace caso.
Bueno, el cambio de tono es lo suyo.
Del artÃculo en plan mucho talante a estas declaraciones que dan escalofrÃos.
Ah, y por cierto, habÃa olvidado decir que precisamente esta gente no habla de arte en ningún momento, ni siquiera de ocio. Habla de dinero, reducen el cine a una cuestión de subvenciones, producción, cuotas o taquilla. Y luego se quejan de que las exhibidoras sólo vean el cine como un negocio. En fin, PilarÃn, yo no sé cómo no se les cae la cara de vergüenza.