Debe ser que, como dice Umbral, el genio tiene mucho que ver con la insistencia y no tanto con el talento. Nick Hornby, guionista de las muy notables “Alta Fidelidad” y “Un Niño Grande”, firma el guión de esta película fría, gris y convencional en la que, además de contagiarse de la época en la que se sitúa (los británicos sesenta, cuando el país se recuperaba ya de los efectos de la Segunda Guerra Mundial, pero mantenía aún su aislacionismo característico llevado al extremo), presenta algunas deficiencias estructurales evidentes que hacen extraño el desarrollo de este supuesto viaje iniciático de la protagonista.
Jeff Bridges con el Oscar aún enfriando en la ventana:
Protagoniza Garret Hedlund (famoso por su Pátroclo, el “primo” de Brad Pitt en “Troya“), como hijo de Jeff Bridges, protagonista de la primera película. El guión es de la tropa de “Lost”, así que la cosa puede ser peligrosa.
“Tron: Legacy” se estrenará en España con todas sus dimensiones en diciembre de 2010.
“Precious” es una de esas películas un tanto torticeras en las que el director confía plenamente en que la empatía del espectador por la vida tan desgraciada de la protagonista (a esta chica no pueden irle peor las cosas) esconda un poco las evidentes carencias narrativas en el desarrollo de la historia.
Aparentemente el experimento de entregar las labores de conducción a Alec Baldwin y Steve Martin no fue demasiado bien, y el que salvó la noche fue Neil Patrick Harris, que abrió la ceremonia con el único momento auténticamente “This is Hollywood!” de la noche:
La carrera de este chaval está acelerando increíblemente. Impulsada por su legen-espera un momento-dario papel de Barney en “Cómo conocí a vuestra madre”, y ya tiene encarriladas cuatro grandes producciones para el año que viene. Aunque no es un gran cantante, tiene mucha presencia en escena, y una notable vis cómica (siempre enmarcada en su estilo too cool for school) que le ha llevado de off-off-Broadway, a off-Broadway y a Broadway (e incluso a inenarrables productos como el “Dr. Horrible sing along blog“, de Joss Whedon). Esta misma temporada también ha hecho un número musical para la ceremonia de los Tony y otro para los los Emmy. Hat trick.
Y del otro lado de la escala, el momento “que te calles carmele“. Fíjense en el discurso de Roger Ross Williams, director y productor del corto documental premiado, “Music By Prudence”:
A medio número irrumpe en escena una señora, al más puro estilo Kanye West. Se trata de Elinor Burkett, co-productora del corto. ¿Por qué ha tardado tanto? pues parece ser que ella y el director no se llevan demasiado bien. Cuando la buena mujer se disponía a bajar a dar su discurso la madre de Roger Ross Williams -les juro que no me lo invento- la agarró con su bastón al más puro estilo Doña Blada y le impidió continuar para que no le chafase la gloria a su hijo. Impresionante.
Yo también le doy las gracias a la Academia por unos Oscar tremendamente juiciosos. Eso sí, la frase del día -cansa a los dos minutos- es “han hecho historia“.
Su repetición se deberá mayormente al premio a Kathryn Bigelow, la primera mujer que se lleva la estatuilla como mejor directora. Se lo entregó Barbra Streisand, que ya se enfrentó a las huestes del establishment masculino en su día (con menos éxito, eso sí). Todo muy de emoción manufacturada. Como si fuese una película de Amenábar.
Otra que hahechohistoria, aunque de ésta ya se acordará menos gente, es Sandra Bullock: la primera persona que gana un Oscar y un Razzie. Recogió ambos en persona, y en los dos hizo muestra de su particular sentido del humor, muy al límite. En la ceremonia grande le agradeció el premio a todos menos a George Cloney porque una vez la empujó a una piscina. Yo tampoco lo entiendo.
Y el que tendrá que secar sus lágrimas con billetes es James Cameron, que vio cómo “En tierrra hostil” se llevaba casi todas sus premios; “Avatar” se quedó con lo que se merecía: transformó un par de nominaciones técnicas, incluido el cuarto Oscar para Joe Letteri. Letteri es el responsable del motion capture de personajes como Gollum (por la trilogía de los anillos se llevó dos galardones), King Kong o estos Na’vi de Cameron.
El resto de los premios estuvieron más o menos dominados por el sector más indie de Hollywood (del que quizás habría que apartar a Christoph Waltz, porque Tarantino ya es más bien mainstream), capitaneado por “Precious”. Destacar el triunfo de “El secreto de sus ojos”. Menos mal que en España somos más alternativos que beber Don Simón en la calle y no le dimos ningún Goya, a muchos académicos de los nuestros se le hubiese atragantado la bufanda por coincidir con los americanos.
Y aunque si por mí fuera “Up in the air” y el corto español “La dama y la muerte” se habrían llevado sus correspondientes Oscar, la verdad es que me han parecido unos premios muy razonables, muy de no perder la fe en las Navidades.
Vaya semanita. Les soy sincera cuando les digo que después de ver la aburridísima “The lovely bones” de Peter Jackson, creí no tendría que enfrentarme a otro padre intentando resolver el asesinato de su hija y menos con la hija muerta apareciéndose cada dos por tres. Me equivoqué. “Al límite” es el ejemplo perfecto de cómo una historia se puede contar de infinitas maneras y todas ellas igual de soporíferas.
En “The lovely bones”, Peter Jackson nos ofrece una original manera de contar un asesinato. Original y aburridísima manera. Aunque he visto a una persona llorar en el cine al final del cotarro, parece ser que la opinión general es que es un rollo. Estoy de acuerdo. Me recordó en gran medida a ese otro engendro protagonizado por Robin Williams y titulado “Más allá de los sueños”. La misma patología: tanto empeño en poner imágenes oníricas para mostrar lo bien que se les da lo de la CGI que al final ahí no hay película ni hay nada. Sólo tomas en plan colocón placentero que no ponen pero sí quitan. La paciencia.
“Daybreakers” es, diría que intencionadamente, una película de serie B en todos sus aspectos, y esto incluye el nivel final del resultado (más allá del aspecto técnino) y la satisfacción general del espectador. Aunque es probable que esta última más que B, sea bah.
Que no tendrá nada que ver con ninguna de las anteriores y será, por lo tanto, la tercera vez que tenemos una primera película.
Según Latino Review -aunque aún está sin confirmar, parece una noticia sólida-, la película se llamará “The man of steel”, el más típico epíteto de Superman. Aparentemente, tras el relativo fracaso de “Superman returns” y cansado de los problemas para arrancar la segunda parte, Thomas Tull (presidente de Legendary Films) se ha liado la manta a la cabeza y ha decidido empezar de cero. Otra vez.
Al menos no se nos explicará de nuevo el origen secreto de Superman, que a estas alturas es menos secreto que las intimidades de Belén Esteban; la idea de Goyer es empezar con la cosa ya más entrada en chicha, y usar como antagonistas al habitual Lex Luthor y a Brainiac.